31 diciembre 2008

27 diciembre 2008

Harold Pinter

El teatro ha perdido a una de sus voces más significativas y combativas de nuestros días: Harold Pinter. El autor airado. Nobel de literatura en el 2005. Murió en Londres el día de noche buena, a los 78 años, víctima de un cáncer contra el que peleaba desde hacía tiempo.

«No hay grandes diferencias entre realidad y ficción, ni entre lo verdadero y lo falso. Una cosa no es necesariamente verdadera o falsa; puede ser al mismo tiempo verdadera y falsa». Harold Pinter escribió esto en 1958 y lo recordó en 2005, en su discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura, para aludir a la tarea del escritor como explorador de la realidad a través del arte. Porque, como explicó, «la verdad en el arte dramático es siempre esquiva. Uno nunca la encuentra del todo, pero su búsqueda llega a ser compulsiva. Claramente, es la búsqueda lo que motiva el empeño. Tu tarea es la búsqueda (...) Pero la auténtica verdad es que en el arte dramático no hay tal cosa como una verdad única. Hay muchas. Y cada una de ellas se enfrenta a la otra, se alejan, se reflejan entre sí, se ignoran, se burlan la una de la otra, son ciegas a su mera existencia».

Esta triste noticia me ha impactado mucho. H. Pinter era y seguirá siendo uno de mis referentes en esa "búsqueda compulsiva", hasta el punto de llegar a utilizar su nombre como nick desde hacía mucho mucho tiempo. Es curioso...




Descanse en paz...


20 diciembre 2008

19 diciembre 2008

En nuestra distancia dormida

  • El siguiente texto es un pequeño fragmento de "Amantea", de David F. Cantero. A mí, personalmente, me parece brillante a pesar de su dureza. Pero es real com la vida misma... Os recomiendo la lectura de este libro sin dudarlo.
"De tanto mentirlas, las mentiras se tornan verdades. Terminan formando parte de nuestra realidad, engañándonos. Son nuestro entorno, nuestro más íntimo disfraz, más ciertas que todas las certezas. Las vamos incorporando a nuestra vida en voz baja, y quedamente nos hablan, de cuando en cuando, recordándonos toda la falsedad que sustenta nuestra leyenda personal. Pero, al fin, eso son las novelas y los días: ficciones.

Fingimos amor, fingimos dolor y angustia, fingimos compasión, pero sobre todo fingimos cuando mentimos ser felices. En ocasiones nos invade una eufórica alegría, un optimismo que raya en lo ridículo, nos regocijamos en pequeños placeres y satisfacciones inconscientes que, a su vez, también nos mienten.

Es fácil estar triste, ser triste, dejar que la tristeza nos invada, que la agridulce melancolía llene unas horas, nos sacie; pero qué difícil es forzar la alegría, qué difícil sentirla verdadera, poderosa, invulnerable.

Nacemos del dolor, nuestra vida es dolor, jamás dejamos de sentirlo, y si llegamos a liberarnos por un instante de su lacra, en nuestro alborozo, su ausencia nos pasa inadvertida. La alegría se colma en sí misma, devorándose, y nos deja súbitamente hambrientos de ese gozo. Apenas somos capaces de recordar un instante feliz y cuando lo hacemos, nos asalta la duda de si ese recuerdo será cierto. Cada día de efímera felicidad tiene en su contra meses o años de lento e introvertido padecimiento.

Tenemos la facultad de soportar el dolor hasta límites casi insospechados, pero no la potestad de desterrarlo en el júbilo.

Que nadie se llame a engaño: la vida es fastidiosamente y aburrida. Los animales no lo saben ni lo sienten como nosotros, sólo aceptan con extraordinaria naturalidad cualquier hastío, cualquier agrado. Sin grandes penas ni alborozos, pasan la vida holgazaneando despreocupados ante la tristeza y el aburrimiento, son casi inmunes a ellos. En cambio, los seres humanos, abrumados por el escaso tiempo que nos queda, por la ignota fecha de caducidad de la existencia, no conocemos el verdadero sosiego. Pretendemos disimularlo, pero, en el fondo de nosotros, en lo más profundo, guardamos ese convencimiento. Lo sabemos, tarde o temprano ¡hemos de morir!

En el mejor de los casos, aprendemos a vivir así, siempre acompañados por un leve sufrimiento, por una aprensión indefinida. Jamás nos abandona la posibilidad, el mal agüero, el presentimiento de que el próximo minuto podría hacerse muy pesado, dolorosamente pesado e insoportable.

Estar vivos en algo nos es ajeno, aunque seamos incapaces de aceptar la muerte. La vida nos habita invisible, nos invade licuada en sangre, pero vivir jamás nos colma. Al menos no hasta que somos viejos o nos sentimos incapaces, o sufrimos por encima y más allá de las demarcaciones del malestar y la desesperación. Sabemos que la existencia es finita y esa idea nos resulta insoportable.

La vida, como un leviatán adormecido, como una bestia que dormita planeando devorarnos. Su ausencia es nuestra inseparable tragedia, el origen de todos nuestros miedos, mezquindades y defectos, el temor que condiciona cada minuto de la duración de nuestra existencia..."

14 diciembre 2008

Que la vida iba en serio...


"Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
—como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
—envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra."

(Jaime Gil De Biedma.)

Nota: Poema robado de http://disparodenieve.blogia.com/

30 noviembre 2008

Sueño imperfecto


Sueño imperfecto from Toño Chouza on Vimeo.

Este fin de semana regresamos emocionados de Boiro con otro premio bajo el brazo. "Sueño imperfecto" ha sido el cortometraje ganador de la sección comarcal en la 10ª edición de la Mostra Internacional de Cortos de Vila de Noia (Santiago de Compostela). ¡Felicidades a todo el mini equipo!

10 noviembre 2008

La edad del tiempo

Ando con el paso reseco
y la corteza quebrada
por el tiempo,
la edad del tiempo
que pasa en un suspiro.
El peso en la espalda,
la cabeza a ras de suelo,
la letra inmóvil
por el pensamiento desordenado,
el llanto mudo
que no asoma
ni en un fotograma antiguo,
la voz rasgada,
la camisa por fuera.
Dicen
que el camino
enseña cosas
yo no lo sé,
sólo
que tanto andar
lastima.
Descalzo por las grietas
de una senda envejecida,
con el sueño perdido,
los zapatos gastados
y la poesía borrada
por el tiempo,
la edad del tiempo.

28 septiembre 2008

Becket o el honor de Dios

"La amistad es como una animal familiar, un animal viviente y tierno. Un animal cuya mirada está pendiente de tí y te reconforta. Nadie mira sus dientes. Pero es un animal que tiene una curiosa particularidad: muerde cuando ha muerto."

(Jean Anouilh.)

07 septiembre 2008

El antídoto

Aquí está de nuevo
gritando mi cabeza
con fuerza
salpicando deseos huecos
contra las paredes blancas
no tan blancas
escupiendo palabras vacías
sobre mi piel desnuda
y un escalofrío
me
atraviesa la columna
me
eriza el bello
me
congela la respiración
con los puños cerrados
como cartas
bajo la tierra seca
de un jardín olvidado
callado
me parto en dos
y enfurezco de dolor
son mis deseos
mis anhelos
se los lleva el tiempo
en esta noche
solitaria
bajo la canción del río
me desbordan
me engullen
pero no podrán conmigo
el nuevo día llegará
después del sueño
al despertar
con los oídos sordos
y el corazón vivo
porque nada existe
más bello
que la sonrisa
que al horror puede
y al grito enmudece...

25 agosto 2008

Lluna plena

Dolça noctàmbula,
esborradora insaciable
de la ferida inmortal
que brota emmudida
desperta rere un arbre
amb la pell de marbre
i la parla esfosquida.
Deixa'm entrar al teu jardí
que no vull pas fugir
d'aquest somni de robí.
Dels amants sents la remor
agenollada en la foscor.
Deixa'm beure
del teu elixir d'amor
en la penombra del carreró antic:
la nit eterna, quanta blavor!
no m'ho puc creure.
Atrapa'm fort
que no vull
que arribi el dia,
usurpa'm la tristor,
esborra la mentida
que bull
i crema
que ja cansa
i no descansa.

22 agosto 2008

12 agosto 2008

Parábolas

"Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vió.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crín lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!"

(Antonio Machado.)

05 agosto 2008

L'home amagat



S'atura
a mitja altura,
sempre a mitja altura...
La veu ennuegada
i el cor per fora
que ja no natega,
només plora.
Esguarda l'ombra
sobre la qual
es desperta
del somni cru.
La barbeta caiguda,
la mirada perduda,
desfet
com el llençol a l'alba,
com el trespol de l'àvia.
De nou aturat, inquiet,
obert en canal,
lleu com la brisa
que pentina la mar.
L'ofec que el punxa,
la cremor
del record per dintre.
El somni esborrat
de l'home amagat.
Dolgut en la llunyania,
en un cau de llàgrimes
ofegat
i a mitja altura,
sempre a mitja altura...

22 julio 2008

A los hombres futuros

"Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos. Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa revela insensibilidad. El que ríe es que no ha oído aún la noticia terrible, aún no le ha llegado. ¡Qué tiempos éstos en que hablar sobre árboles es casi un crimen porque supone callar sobre tantas alevosías! Ese hombre que va tranquilamente por la calle ¿lo encontrarán sus amigos cuando lo necesiten? Es cierto que aún me gano la vida Pero, creedme. es pura casualidad. Nada de lo que hago me da derecho a hartarme. Por casualidad me he librado. Si mi suerte acabara, estaría perdido. Me dicen: «¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!» Pero ¿cómo puedo comer y beber si al habriento le quito lo que como y mi vaso de agua le hace falta al sediento? Y, sin embargo, como y bebo. Me gustaría ser sabio también. Los viejos libros explican la sabiduría: apartarse de las luchas del mundo y transcurrir sin inquietudes nuestro breve tiempo. Librarse de la violencia. dar bien por mal, no satisfacer los deseos y hasta olvidarlos: tal es la sabiduría. Pero yo no puedo hacer nada de esto: verdaderamente, vivo en tiempos sombríos."
(Bertolt Brecht, de Poesías escritas durante el exilio.)

21 julio 2008

La cuenta atrás

Cuatro minutos para la medianoche, es tarde. Al menos para mis riñones, mi espalda y mi cabeza. Atrás quedó el atardecer, atrás quedaron el rastro de un avión y el silbido de una cometa. Ya se apagaron las luces, ya terminó la jornada, ya es algo más tarde. Tres minutos para la medianoche. Es tarde para colgar un cuadro, para tender la colada y para afeitarse. Atrás quedó la merienda, atrás quedaron el sonido del despertador y la hora del recreo. Ya se apagaron algunos ojos, ya terminó el último noticiario, ya es más tarde que hace un minuto. Dos minutos para la medianoche, es tarde, lo es también para exprimirse demasiado el cerebro, para pasear al perro (tampoco podría porque no tengo...) y para comprar cigarrillos en el estanco. Atrás quedó la siesta, atrás quedaron los zapatos y el rocío mañanero. Ya se apagaron las máquinas, ya terminó la cena, ya es más tarde que hace un par de minutos. Un minuto para la medianoche, es tarde, ya quedó claro, creo que voy a acostarme, será lo mejor. Atrás quedaron las penas, un lindo día está por empezar. Vaya!, ya es mucho más tarde que cuando empecé a redactar estar líneas hace casi veinte minutos, me parece que este reloj no funciona bien, dulces sueños...

17 julio 2008

En l'oblit

No recordaré res de mi
quan en reencarni
amb les cames noves
i una altra mirada,
un altre posat.
Amb el rostre
i els pensaments
antics
esborrats
per una altra vida
ara desconeguda,
per un nou camí
sense guia
i sense xarxa:
oblit de l'oblit;
I és ara que hi penso
perquè quan m'hi trobi
no ho podré pas fer.
Oblidaré l'angoixa,
la mort enterrada,
acaronaré la nova pell
amb un somriure
desentrenat.
Tornaré a néixer,
a créixer,
a desmerèixer
amb un nou rostre
i aquell batec
en l'oblit:
oblit de l'oblit.

13 julio 2008

Tormena de verano


Una tormenta es una rotura en el cielo, un ahogo de agua en la garganta, un resfriado en potencia, una catarata de luces y ruido ensordecedor; una tormenta es una vida detenida, una ciudad en peligro, un niño en el bosque atrapado, un hueso calado y un cigarrillo apagado; una tormenta es una calle llena de gente con prisa, de vagabundos con techo, charcos con letras y un poema sin rima; una calle oscura donde no existe la envidia pero sí la desdicha; una tormenta es un beso húmedo, una ceguera sin ojos, un mástil sin barco, una ventana abierta, un libro mojado donde las palabras cuelgan y los puntos navegan; un horizonte borroso, una playa desierta, una capucha y un paraguas del revés; una tormenta es una aventura de amor, un latir por dentro, una copa de vino, un camino sin mapa, un suspiro atrapado y una sonrisa que protege; una tormenta es una noche destruida por un tráfico de mierda y un no saber adonde ir, adonde caer, en donde yacer; una tormenta es el árbol roto por el grito de un rayo mal nacido, un parabrisas cansado, una melodía de acordeón bajo un arco de piedra antigua, un apagón y una vela que nace; una tormenta es una habitación ahora, en soledad, con el cuerpo desnudo y la piel descalza por el sueño bajo una sábana dormida, en la noche pasada, en el despertar soleado tras una tormenta; una tormenta de verano...

12 julio 2008

A la salida del colegio




Recuerdo, cuando era niño,
como oscurecía en el parque sudando
y con la respiración bien arriba
a toda prisa entre los árboles,
los columpios, los bancos
y los ancianos con bastones
y ropa vieja.


Yo corría
y todos corríamos
sin saber,
sin pensar
de qué carrera se trataba


pero ahí estábamos
escupiéndole al tiempo
con la cara sucia
y las rodillas amoratadas.


Una vez fui niño
de verdad que lo fui en el parque
el gran parque vallado

y en los tejados salté
y a las ramas subí
de pronto una tarde
de verano caluroso.


Era la época de las naranjas,
los balones y las campanas
de tela negra inverbe

con la cara rasgada
y el corazón a mil,
sin relojes sin bandera,
chucherías de colores
y gritos enemigos

en el parque:


¡GAMBERROS, GAMBERROS!
¡COMO OS PILLE OS VAIS A ENTERAR!


era el país de la imaginación desbocada
y los gatos abandonados,
del llanto fingido
un esto no me gusta
un esto no lo quiero




en la niñez pasada
fui un chaval evidente,
en el verde
y el azul del cielo,
también en el asfalto
del camino conocido


y en la casa de chocolate
donde se derretían los problemas
por el tiempo detenido
y la risa descarada


un juego de críos sin cabeza
con la falda a cuadros volteada
por el viento de una paloma aleteando


y otro grito desgarrado:


¡GAMBERROS, GAMBERROS!
¡COMO OS PILLE OS VAIS A ENTERAR!


Es cierto lo que fui un día
y otro y varios más
con un tirante en un pie
y el otro desnudo

en un sueño
por ser mayor
ahora
en el parque
sudando
y con la piel de arruga.


10 julio 2008

La nada

La nada. Un vacío casi absoluto. La metafísica al cuadrado. El punto máximo de las afirmaciones radicales. Nada hay, nada existe. Nada es. Nada pues. Suma desolación y, también, una indudable dosis de alivio.

02 julio 2008

La construcción del personaje

"La energía, avivada por la emoción, cargada por la voluntad, dirigida por el intelecto, se mueve orgullosa y confiada, como un embajador que tiene una misión importante. Se manifiesta a través de la acción consciente, animada por los sentimientos, el contenido y la finalidad, y no puede realizarse de forma mecánica y fortuita, sino que se desarrolla de acuerdo con sus impulsos espirituales." (Constantin Stanislavski.)

22 junio 2008

El Principito


-Tú mirarás por la noche las estrellas; pero yo no puedo mostrarte dónde está la mía porque es muy pequeña. Pero es mejor así. Mi estrella será para tí una estrella cualquiera. Por lo tanto, te agradará contemplar todas las estrellas; todas ellas serán tus amigas. Además, te voy a hacer un regalo...

Y volvió a reír.

-¡Ah!, muchachito, ¡cómo me gusta oír tu risa!
-Justamente mi risa será el regalo...
-Será igual que el agua.
-¿Qué quieres decir?

Las gentes tienen estrellas diferentes, no son las mismas para todos. Para algunos, los que viajan, las estrellas son sus guías. Para otros, no son otra cosa que pequeñas lucecitas. Para otros, los sabios en astronomía, entrañan problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero ninguna de esas estrellas habla. Tú, sin embargo, tendrás estrellas diferentes, como nadie las ha tenido.

-¿Qué me quieres decir?
-Cuando por la noche mires el cielo, estaré en una de esas estrellas; y como yo reiré te parecerá que todas las estrellas ríen para tí. ¡Tú tendrás estrellas que sabe reír!

Y volvío a reír.

-Y cuando te sientas consolado (siempre se encuentra un consuelo) sentirás alegría de haberme conocido. Tú serás siempre mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo. Y, a veces, abrirás tu ventana por ese placer... Y tus amigo se sorprenderán al verte reír mirando al cielo. Entonces tú les dirás: "Sí, las estrellas siempre me hacen reír"; y ellos te creerán loco. Te habré hecho una mala pasada.

Y rió una vez más.
-Será como si en vez de estrellas, te hubiera dado un montón de cascabeles que saben reír...
Y volvió a reír.

(A. De Saint-Exupéry.)



14 junio 2008

Aquí y ahora


Aquí está mi mesa.
Esto es una mesa.
Aquí está mi silla.
Aquí está mi mesa.
Aquí está mi habitación.
Esto es una habitación.
Aquí está mi mano.
Aquí está mi habitación.
Aquí está el balcón.
Esto es un balcón.
Aquí está mi pie.
Aquí está el balcón.
Aquí está la calle.
Esto es la calle.
Aquí está mi alma.
Aquí esta la calle.
Aquí estoy yo.
Esto no soy yo.
Aquí estás tú.
Aquí estoy yo.

12 junio 2008

Juicio final

Sí, extraño, mejor la oscuridad, y cuánto más oscuro peor. Qué contradicción, qué falsa gratitud. Abogado accidental del caso de una vida corrupta de pensamientos. Inocencia amordazada. Y ahora, les ruego me perdonen cuanto malo he dicho, y cuanto no he dicho o hecho. ¿Saben?, antes era un niño de mueca risueña y ojos tristes pero grandes y vivos, de escondite que corta el respiro y de barro en las manos, merienda de chocolate y garabatos sobre papel. Un crío de mente limpia, sin culpa y sin miedos, de corazón pequeño pero grande. Ahora que soy mayor y de humor melancólico, me escondo entre la gente con la cabeza alta y los ojos cerrados pero grandes y encojidos. Qué contradicción, qué extraño. Una palabra errada, una cadena de piel sobre una capa de falso oro. Mejor la oscuridad, y cuánto más oscuro mejor.

10 junio 2008

Una noche, una flor

Una noche
puede tener todos los secretos de amar
en compañía de
una flor
en el cielo una estrella de mar
unos ojos brillan en la penumbra
la luna pinta de blanco una esquina
el callejón de plata
la piel que desgarra
la voz que quema y que sangra
el corazón salado por un beso de azar
una flor
una noche
un secreto de amar...

08 junio 2008

Le Vent Nous Portera



Je n'ai pas peur de la route
Faudrait voir, faut qu'on y goûte
Des méandres au creux des reins
Et tout ira bien là
Le vent nous portera

Ton message à la Grande Ourse
Et la trajectoire de la course
Un instantané de velours
Même s'il ne sert à rien va
Le vent l'emportera
Tout disparaîtra mais
Le vent nous portera

La caresse et la mitraille
Et cette plaie qui nous tiraille
Le palais des autres jours
D'hier et demain
Le vent les portera

Génetique en bandouillère
Des chromosomes dans l'atmosphère
Des taxis pour les galaxies
Et mon tapis volant dis ?
Le vent l'emportera
Tout disparaîtra mais
Le vent nous portera

Ce parfum de nos années mortes
Ce qui peut frapper à ta porte
Infinité de destins
On en pose un et qu'est-ce qu'on en retient?
Le vent l'emportera

Pendant que la marée monte
Et que chacun refait ses comptes
J'emmène au creux de mon ombre
Des poussières de toi
Le vent les portera
Tout disparaîtra mais
Le vent nous portera

06 junio 2008

Usted


Ya cae la lluvia
cuatro gotas
cinco gotas
qué más da...

la música no cesa
no dejará de sonar
de rebotar
en la cabeza loca
que por estar en cualquier parte
no está en ninguna parte...

con los bolsillos llenos de polvo
como un niño travieso
a la puerta del colegio
boca arriba boca abajo...
dígamelo usted que sabe tanto
usted que tiene las palabras
y las claves
¡maldita sea!
usted que se ríe de las penas
y se lava las manos
con agua envenenada
usted que lanza la mierda
sobre la mugre
y las gotas
sobre los gatos
y corta los pasos
en el camino
y en lo alto de los tejados
se esconde
después de un sueño
usted que por estar en cualquier parte
no está en ninguna parte...

maravilloso lugar
aquel que se posó ante unos ojos
una fría mañana de invierno
en el parque de un iceberg
tras dos por dos
pasos desperdigados
en el mapa del tesoro
y una danza pasada
un beso al trasluz
una fría mañana de invierno
que en cualquier parte
no es en ninguna parte...


04 junio 2008

Amor


Amor amor amor
golpe de un émbolo antiguo
moliendo el aire
en la lenta espera
de no saber qué pensar
sin hablar
ahora en soledad
amor sin amor sin amor
con dolor
aterrado de nuevo
tras la huella
en la mirada profunda
decir no decir qué decir
una frase
una duda tras otra
sin salida
una última letra
un sonido que vibra
quizá bastara
en una esquina
un llanto apagado
que duele hoy
que lo hizo ayer
amor amor amor
un ciego amor.

02 junio 2008

SMOKE


Recuerdo que descubrí a Paul Auster allá por el 95, cuando estaba en la universidad. Fue un gran amigo mío el que me recomendó leer "El palacio de la luna" (una de mis preferidas) y a partir de ese momento no pude dejar de devorar sus maravillosas historias. He leído absolutamente toda su novela y debo reconocer que es uno de mis escritores favoritos.

Al poco tiempo de acabar de leer El palacio... vi Smoke y Blue in the face, y me fascinaron. Hoy he vuelto a revisar el film después de varios años sin hacerlo (creo que la habré visto unas 4 ó 5 veces) y pienso, como bien dijo Carlos Boyero (crítico, diario El Mundo): "ayuda a sobrevivir". Smoke es para mi "la película", "mi película", sin duda una de mis 5 favoritas, por muchas razones: por ese genial guión lleno de sensibilidad, de verdad, de detalles, de lucidez, de poesía y brillantemente interpretado por Harvey Keitel y William Hurt (dos de mis actores favoritos, sobretodo el primero), a destacar el monólogo final de Keitel con los únicos primerísimos planos del film; destacar también a Stockard Channing, Forest Whitaker y Harold Perrineau Jr...., por la perfecta, verdadera y, a la vez, acertada y estilosa realización de Wayne Wang, sin complicaciones y acorde la historia; con un tempo perfecto, con unas imágenes y planos preciosos de NY, por sus silencios llenos de significado, por una música y unos sonidos que te hacen entrar de lleno en todas esas magníficas historias sabiamente entrelazadas: destacar la del peso del humo, la del niño que se ve a si mismo pero más joven, como en un espejo, al descubrir el cadaver congelado de su padre (la piel de gallina)... el cuento de navidad de Keitel, su singular colección de fotografías -el mismo encuadre durante 14 años: la tercera con la séptima- y cada día a la misma hora, por la importancia de la amistad, el valor de la vida, el saborear del tiempo... por ese humor inteligente que te coloca varias sonrisas a lo largo del pasaje, por su emotividad, su drama, su dureza, por lo variopinto de sus personajes, su color, su realidad, su olor, su mirada, su metáfora entorno al arte de fumar y a la vida... pq. todo eso se le mete a uno en la piel y le hace sentir más vivo por dentro.


Cine en estado puro y, por favor, en V.O.S.


Chapó!


29 mayo 2008

...

Soy el rumbo
que se desliza
en el tiempo
desnudo ante la nada
frente al vacío
de un sueño
inalcanzable.
El ser
que habita
en la sombra
del olvido
oscuro en la penumbra
de mi corazón
triste.

Murphy

"La mente de Murphy se concebía a sí misma como una gran esfera hueca, herméticamente cerrada al universo exterior. Lo cual no resultaba un empobrecimiento, ya que no excluía nada que en ella misma no contuviera. Nada exisitió nunca, existía o existiría en el universo exterior, que no estuviera ya presente como virtualidad, o como actualidad, o como virtualidad elevándose a la actualidad, o como actualidad cayendo en la virtualidad, en el universo interior de la mente." (Samuel Beckett.)

28 mayo 2008

...


Para saber no saber
intentar para creer
y no ver
lo visto está visto ya
una última quizá
no más que una
ya está
bueno fue saber
un batir de palabras
una duda inalterable
profunda en la marea
de mis ojos.

Con una rata de cloaca

Esta tarde, yendo para mi casa, he visto gente arrapada a una pared. Como si fueran la propia pared. Era mucha gente. Formando una fila, una larga fila. No dejaban más que unos pocos centímetros entre ellos y la calzada. Tenían los cuerpos inmóviles y sus cabezas giraban continuamente sobre sus ejes. Cabezas grandes como... como cortadas y luego cosidas.
Una larga fila, más que larga, bueno, en realidad no debería ser larga puesto que era más que eso. Así es. Y he pasado por su lado, entre sus cuerpos muertos y el precipicio. Enfilando la fila, como un filete.
Justo en ese momento, bueno, un poco más que un momento, un... ¿Un espacio de tiempo prolongado?. Así es. Justo ahí ha pasado un coche con tres ruedas y un volante que giraba tanto como aquellas cabezas. Giraba a la izquierda y luego... de nuevo a la izquierda. Joder, casi me pilla. Me ha rozado una uña, la del meñique. Pero ya pasó.
Luego había uno que no dejaba de mirarme con cara de oso, parecía un oso, no, era un oso. Habían más osos, y hasta uno blanco. También habían jirafas y vacas gordas. Eran jirafas de cuello corto, las vacas eran muy normales, gordas y ya.
Y gente, había mucha gente en silencio. La gente siempre calla cuando no quiere hablar. Silencio por favor. También hay que las matan callando... Luego están los que hablan mucho y luego callan. Los que tiran la piedra y esconden la mano, los que no callan ni de coña, los que hablan solos, los que están solos y no hablan, etcétera... Pero estos estaban en silencio, como la pared. Yo he pasado también en silencio, un silencio callado, por si acaso. Sí, así es.
De pronto, cuando ya casi había alcanzado el final de la fila, o el principio, según como se mire... de pronto, entonces, una pequeña rata ha hablado. Era pequeña, casi inapreciable. Una rata de cloaca escondida fuera de la cloaca ha hablado, sí, una rata me ha hablado: "¿No te estarás colando no?". Tiene gracia... Yo le he contestado: "¿Cómo? no, voy para mi casa, vivo a la vuelta de la esquina..." Y la rata ha añadido: "Ah, pensaba..."
Y así fue como esta tarde, yendo para mi casa, hablé por primera vez con una rata de cloaca.

15 mayo 2008

Uno

Época indeterminada. Primera hora del día. Un tímido rayo de sol se cuela por la ventana de una habitación pequeña, oscura y descuidada. A la izquierda (siempre del actor.) y al fondo de la escena, un hombre desnudo, UNO, que permanece sentado en una silla de madera vieja, justo debajo de la ventana. Su torso y su cabeza tienden a inclinarse hacia delante. Se toca la frente con la mano derecha, con la izquierda la nuca. Sólo se aprecia su perfil completo, es calvo y de mediana edad. Tiene un libro abierto sobre los muslos. A la derecha, y en el centro, hay una mesilla de noche con un flexo de luz apagado, junto a esta, una cama. Parece que otra persona duerme en ella, de espaldas a UNO, sólo se aprecian sus pies asomando de entre las sábanas. Hay montones de libros tirados por todo el espacio. En la pared del fondo cuelga un espejo rallado, viejo y descentrado, junto a este, una puerta cerrada que da a un pasillo. UNO reincorpora lentamente su torso y su cabeza para encenderse un cigarrillo, da una primera calada.


Silencio largo.


UNO: Pronto dejará de hacer frío, pronto es menos tarde. (Pausa. Chasquea la lengua.) Sólo trato de consolarme. Pero por más que quiero, por más que me esfuerzo, no soy capaz de dejar de pensar, no. En ocasiones pienso demasiado, o eso creo. Pienso en todo aquello que me atormenta: el destino, la muerte, los sueños, la libertad, los recuerdos, el paso del tiempo… pienso en los días, las horas, los minutos. A veces, a veces me gustaría poder ahorrar el tiempo, sí, guardar los minutos en los que no haces absolutamente nada para poder sacarlos luego y prolongar los buenos momentos. Y aquí permanezco, clavado como una veleta en el tejado de mis pensamientos. No voy a resignarme, ni hablar. Salvaré mis sueños de la quema, sí, lo tengo claro.

(Silencio.)

¿Habría que dar una mano de pintura a las paredes, no crees? (Pausa.) Tú ya no crees en nada. ¿Cuándo fue la última vez que las pintamos? Están hechas un asco. Da lo mismo, déjalo.

(Pausa. Da una segunda calada.)

Por suerte hoy hace un precioso día. ¿Te has fijado en el sol? (Pausa corta.) se enciende y se apaga continuamente, como el fluorescente del pasillo, tiene gracia. Por cierto, habría que cambiarlo, el fluorescente claro, al sol no hay dios que lo mueva. (Ríe.) Menuda tontería… No vamos a cambiar el mundo nosotros. Todo como en un puto libro de instrucciones. (Pausa.) ¿Sabes qué?, me pondré unos lentes oscuros, sí, para protegerme los ojos. No me gustaría joderme la vista cuando salga ahí fuera. Hay mucho que ver, mucho por hacer. ¿Has estado ya en el lago del parque?, en dirección al sur, es precioso todo aquello. Creo que desayunaré en el lago hoy, sí, desayunaré en el lago, prepararé unos sándwiches y haré un gran zumo de naranja. Pero antes de nada, cuando llegue al parque, me descalzaré para dar un paseo por la hierba húmeda, escucharé a los pájaros cantar, luego me tumbaré panza arriba a respirar aire puro, ya lo creo, limpiaré mis pulmones de toda esa mierda que flota aquí dentro. Y el maldito tabaco, ¡joder!

(Da una tercera y larga calada. Tira el cigarrillo al suelo y lo apaga con el pie descalzo, sin inmutarse. Apoya los codos sobre las rodillas y la frente entre las palmas de la mano. Silencio. Vuelve a la posición anterior.)

Por la tarde, como cada día después de la comida, alargaré bien el brazo izquierdo -el derecho siempre se me duerme después del café- sí, lo estiraré bien para abrir la ventana y contemplar el atardecer. Observaré el horizonte, lo recorreré de este a oeste mientras una dulce brisa roza mi rostro y mi cuerpo desnudo peinándome el vello con delicadeza, ¡buah!, se me eriza el bello sólo de imaginarlo. Dibujaré una sonrisa a la vez que cierro la ventana con el brazo derecho ya despierto.

(Pausa. Se pone en pie. El libro que tenía encima de los muslos se cae al suelo. Estira los brazos. Camina parsimonioso hasta colocarse frente al espejo, se mira por unos segundos. Se toca la cara descendiendo desde una mejilla hasta el cuello. Resopla. Murmura)

Joder, he envejecido un huevo en este último año.

(Pausa. Camina de la misma manera de retorno a la silla, se sube en ella, contempla por unos segundos el exterior a través de la ventana, protegiéndose de la luz con la palma de la mano derecha.)

¿Oyes el griterío ahí afuera? ¿Lo estás oyendo? (Pausa. Girando la cabeza en dirección a la cama. Baja de la silla de un pequeño salto torciéndose el tobillo izquierdo.) ¡Ah! ¡Me cago en la puta! (Se sienta de nuevo en la silla aquejándose de dolor. Pausa.) Tú ya no quieres oír nada, todo el santo día durmiendo. (Se frota el tobillo con las dos manos. Murmura.) Prefiero soñar despierto. ¡Tío!, has perdido la ilusión por todo. Menuda mierda.

(Pausa. Apoya los codos sobre las rodillas y la frente entre las palmas de la mano. Silencio. Incorpora el torso y la cabeza, inclinándola hacia detrás.)

Llegada la noche, cuando comience a sentir frío de verdad, me vestiré, sí, lo estoy viendo. Camino por el pasillo hasta el dormitorio, abro el ropero, unos pantalones de pana, una camisa y un jersey de lana serán perfectos, siempre me hacen recordar a mi padre. (Sonríe. Pausa corta.) Me vestiré con ellos en compañía de un suspiro. Me sentaré en mi silla favorita, de nuevo frente a la ventana. Observando el horizonte una vez más, a través de la oscuridad, entre las primeras estrellas dormidas. Encenderé el flexo de luz para recordar al sol y creerme un poco más libre entre estas paredes antiguas y desconchadas. Solo, solo con mis pensamientos. (Pausa.) Pienso en las horas, los días, los meses... pienso en… ¿Sabes?, la gente dice que los locos, los locos de verdad, no son capaces de pensar en su locura, que no se plantean si lo están o no. ¿Es curioso verdad? (Sonríe.) Por la noche dormiré, sí, dormiré profundamente. Últimamente no pego ojo. Y pronto llegará otro día, pronto es menos tarde, pienso también en mis sueños...

(Suspira. Cierra los ojos, apoya los codos sobre las rodillas y la frente entre las palmas de la mano. Silencio largo. Unos Pasos firmes y ligeros se acercan desde el pasillo. Se abre la puerta del fondo bruscamente. Sólo se distingue la silueta de un hombre al trasluz entre las rejas de una celda.)


Oscuro.

06 mayo 2008

La vida es puro teatro

"El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma" (Arthur Miller.)

01 mayo 2008

Mar el Poder del Mar

Vaya mierda

A veces te gustaría ahorrar el tiempo, sí, guardar los segundos y los minutos en los que no haces absolutamente nada para poder sacarlos más tarde y prolongar los buenos momentos, los orgasmos, la salud, el sol. Pero esto no es posible (sólo en la ficción hay magia) y tienes que resignarte a perder esa calderilla temporal sin nada a cambio. Vaya mierda, el mundo está mal hecho; al menos tú estás mal hecho, eso es lo que importa, vaya mierda.

Magia

El mundo es una chistera de la que no consigue salir. Un globo terráqueo que apenas se eleva a causa de las desgracias e injusticias que soporta. Ese es un mundo indeseable, de mentira, una imitación de mundo, un proyecto del mismo, ese no lo quiero para nada ni nadie. Hagamos magia de la buena, aquella que no se deja descubrir ningún truco porque verdaderamente no los hay, simplemente conduzcamos un modesto auto a través de maravillosos paisajes que nos abren los ojos, que nos lanzan varitas mágicas y cajas de doble fondo para encontrar la felicidad más sencilla, para vivir más por dentro...

Como gustéis

"El mundo entero es un teatro, y todos los hombres y mujeres simplemente comediantes. Tienen sus entradas y salidas, y un hombre en su tiempo representa muchos papeles, y sus actos son siete edades. Primero, es el niño que da vagidos y babea en los brazos de la nodriza; luego, es el escolar lloricón, con su mochila y su reluciente cara de aurora, que, como un caracol, se arrastra de mala gana a la escuela. En seguida, es el enamorado, suspirando como un horno, con una balada doliente compuesta a las rejas de su adorada. Después, es un soldado, aforrado de extraños juramentos y barbado como un leopardo, celoso de su honor, pronto y atrevido en la querella, buscando la burbuja de aire de la reputación hasta en la boca de los cañones. Más tarde, es el juez, con su hermoso vientre redondo, rellene de un buen capón, los ojos severos y la barba de corte cuidado, lleno de graves dichos y de lugares comunes. Y así representa su papel. La sexta edad nos le transforma en el personaje del enjuto y embabucado Pantalón, con sus anteojos sobre la nariz y su bolsa al lado. Las calzas de su juventud, que ha conservado cuidadosamente, serían un mundo de anchas para sus magras canillas, y su fuerte voz viril, convertida de nuevo en atiplada de niño, emite ahora sonidos de caramillo y de silbato. En fin, la última escena de todas, la que termina esta extraña historia llena de acontecimientos, es la segunda infancia y el total olvido, sin dientes, sin ojos, sin gusto, sin nada." (William Shakespeare.)

24 abril 2008

La verdad


La verdad real es algo tan profundo que no puede alcanzarse de cualquier manera. Pero hay que procurar luchar por ella a toda costa. La semi-verdad sólo sirve para estropearlo todo. No es decente.

23 abril 2008

Chicago (acoustic version)

En la Ciudad del Viento



Soy veraneante accidental en la ciudad del viento,
subo la montaña que se oculta tras el vuelo de tu falda.
Tengo en la memoria la estructura de los labios incorrectos
y otra de las formas que aparecen en los mapas que dibujas
cuando te desnudas...

18 abril 2008

La tristeza del hombre

Todo conjuga en la tristeza del hombre: los hombros en descenso, las lágrimas como en cal viva y el corazón prieto, la nada, la oscuridad en el pensamiento, el alma enojada, el ceño fruncido y el caminar perdido.

Todo


"Todo es una mierda, desde el principio hasta el fin. Un tiempo enorme en que asombrado de poder hacerlo me arrastro y me arrastro la soga me rebana el cuello el costal zangolotea a mis costados una mano lanzada adelante hacia el muro la fosa que no llegan algo hay que falla ahí." (Samuel Beckett.)

12 abril 2008

Quién quiera que seas


No hay nada tuyo
que no quiera ver yo.
No tengo tan claro
que te conozca.


Intuyo, apenas,
algo acerca de ti
y todo lo demás
está en la sombra.


Te miro y pienso,
te miro y me digo:
“quien quiera que seas,
¿de dónde has salido?”


Lo quiero todo,
y tengo muy claro
que no te voy a entender
más que en parte.


Me importa mucho más
verte vibrar, así,
que descifrarte.


Te veo y quiero
que tu me veas
quien quiera que seas
quien quiera que seas.


Tan poco tuyo que ahora
soy yo y nunca fui
tan de nadie...
(Jorge Drexler.)

05 abril 2008

Prefiero callar

Dicen por ahí que los ojos son el espejo del alma. La gente dice muchas cosas, son unos bocazas, unos "enteraos". Yo no suelo hablar mucho, prefiero escribir. Soy... soy más bien interno, o sea, interior, quiero decir, introvertido, eso es. Siempre me gustó esa palabra: introvertido, sí. La hice mía desde el momento en que alguien me preguntó algo así: "¿Tú como te definirías?, o descríbete en una palabra..." La gente es muy preguntona. Me hace mucha gracia (por no decir que me jode) cuando alguien te propone algo así. ¡Y a ti que cojones te importa lo que yo piense de mi mismo!. No sé, me resulta absurdo... simple. Desde entonces me resultó favorable definirme con ese término. Era la excusa perfecta para no hablar demasiado. Se ponían tan pesados que, claro, al final tuve que calificarme de alguna manera, con algún adjetivo o algo. No logro recordar, con exactitud, cuando escuché por primera vez esa palabra. Supongo que debe ser normal, sería hace muchos años, como en la edad del pavo o así, no sé... ¿A qué venía todo esto?, no sé, ahora me he perdido. Bueno, da lo mismo. Prefiero callar...

02 abril 2008

La ventana

La pared desconchada.
El hierro oxidado.
Ya se secó la colada.
Ya se fueron las palomas.
El atardecer bosteza.
El barrio aguarda la noche.
Ahí, afuera.
El vinilo gira mientras observo.
Una sombra alargada.
La pintura mordida.
Inspiro, espiro.
En mangas de camisa.
El corazón salido.
Aquí, adentro.

Podría


PERSONAJES:

GRIS, sobre los 50 años
ROJO, sobre los 35 años


Al atardecer. Una luz cálida y suave entra por las ventanas al fondo de la escena. El sol se retira lentamente. La acción transcurre en un pequeño “loft” donde todo es desorden: sillas descolocadas alrededor de una mesa en el centro de la escena encima de la cual vemos platos con restos de comida, copas sucias, cubiertos, migas de pan sobre un mantel roído… También hay papeles, latas y botellas vacías esparcidas por el suelo. A la izquierda de proscenio unas cuantas revistas tiradas sobre un sofá de dos plazas y estirado sobre este podemos observar a GRIS, de aspecto descuidado. Está roncando, va en calzoncillos y calcetines de rombos. A la derecha, una puerta que da al lavabo y otra que da a un pequeño dormitorio. A la izquierda otra puerta que da a la escalera de salida a la calle. Al fondo de la escena, a la derecha, hay una cocina americana en la que sobresalen ollas, cacerolas, vasos y platos amontonados sin lavar. Vemos aparecer, por la izquierda, a ROJO. Viste con traje y corbata elegantes, lleva una maleta en la mano derecha y con la izquierda da un portazo. Se detiene, resopla un instante para después observar a GRIS que permanece inmóvil en sus sueños. ROJO deja la maleta sobre una silla y vuelve con paso ligero y decidido hacia la entrada realizando un nuevo portazo, esta vez más fuerte, que hace caer una de las copas al suelo, esta se rompe.

ROJO: (Enojado.) ¡Me cago en… joder! (Recoge cristales rotos.)
GRIS: (Desperezándose. Bosteza a la vez que habla.) ¿Qué hora es?
ROJO: (Seco.) ¡Es tarde!, muy tarde para estar durmiendo.
GRIS: Ya, pero… ¿qué hora es?
ROJO: Que más te da si no tienes nada que hacer.
GRIS: Tengo una entrevista de trabajo a las seis.
ROJO: (Irónico y con voz lenta.) Qué bien, cómo me alegra. (Pausa. Serio.) Ya tocaba, ¿no?
GRIS: (Incorporándose.) No es fácil encontrar trabajo a mi edad, ¿sabes? (Se dirige a la cocina. Se sirve una copa de whisky.)
ROJO: (Murmurando. Revisa papeles dentro de la maleta.) Ni siquiera eres capaz de lavar los platos.
GRIS: ¿Cómo dices?
ROJO: Vamos, no te hagas el sordo. Podrías lavar los platos, ordenar un poco la casa y dejar de beber, ¿no crees?
GRIS: (Molesto.) Podría (Pausa. Enciende un cigarrillo.) pero esta semana te toca a ti, ¿recuerdas…?
ROJO: (Imitándole.) ¿Recuerdas, recuerdas…? (Pausa corta.) ¡Mira tío! Sabes que te…
GRIS: (Cortándole.) Y si, me estoy quedando sordo. Es hereditario, ya lo sabías. (Se dirige al lavabo.)
ROJO: Lo siento, no me di cuenta, son los nervios (Pausa. Trata de calmarse.) Mira, sabes perfectamente que voy liadísimo esta semana y no tienes ni un solo detalle conmigo. ¿Qué demonios te pasa? Sólo te estoy pidiendo que colabores un poco con las tareas de la casa, ¿tan difícil es? Creo que tengo derecho a…
GRIS (off.): (Cortándole desde el lavabo.) ¡¿Hora?!
ROJO: (Con un grito descontrolado.) ¡Las cinco y media joder!
GRIS: (Saliendo del lavabo. Se seca el rostro con una toalla.) Bueno, bueno, bueno, ¿qué te ocurre ahora? Tranquilízate, ¿quieres?
ROJO: Me pasa, me pasa que estoy harto de tu actitud. Después de todo lo que he hecho por ti, no me merezco esto, ¿sabes?
GRIS: Yo tampoco merezco no tener trabajo, ser viejo, alcohólico y medio sordo…
(Pausa larga.)
ROJO: Lo sé… Pero sigo pensando que podrías tener otro comportamiento, ¿no?
GRIS: (Entrando en la habitación.) Podría…
ROJO: Sin duda.
GRIS (off.): ¿Cómo dices?
ROJO: (Recogiendo la mesa y los papeles del suelo, está nervioso.) ¡Nada!, nada, déjalo…
(Silencio largo.)
(GRIS sale de la habitación vestido con un traje viejo y mal combinado. Lleva una corbata horrible y cantona. Abre los brazos, sonríe.)
GRIS: ¿Qué tal?
ROJO: Hombre.
GRIS: Corre di. ¿Cómo lo ves?
(Pausa corta.)
ROJO: ¿La verdad?, un poco cutre.
GRIS: Ya, cutre (Pausa corta.) ¿sabes qué pasa?
ROJO: Dime.
GRIS: Que no tengo otra cosa que ponerme. (Pausa corta.) También tú podrías tener, de vez en cuando, algún detalle conmigo, ¿no? Sabes perfectamente que no tengo un maldito duro.
ROJO: Entiendo. (Pausa corta.) Podrías ponerte alguno de mis trajes.
GRIS: (Seco.) Me van grandes, ya lo sabes.
ROJO: Ya. (Pausa corta.) Bueno, tampoco está tan mal lo que llevas.
GRIS: Increíble.
ROJO: Podrías cambiarte, al menos, la corbata.
GRIS: ¿La corbata?, podría. (Piensa.) Voy a ver… (Sale hacia el dormitorio.)
(ROJO sonríe y continua ordenando el espacio.) (Silencio largo.)
GRIS (off.): ¿Hora?
ROJO: Creo que vas con el tiempo justo. ¿Dónde tienes la entrevista?
GRIS (off.): ¿Cómo?
ROJO: (Murmurando.) Joder… (Gritando.) ¡¿Qué dónde tienes la entrevista?!
GRIS (off.): ¡¿La entrevista?! A las seis.
ROJO: ¡Sí!, ya sé que…
GRIS: (Asomando la cabeza. Lleva una corbata atrancada alrededor de la cabeza, le tapa los oídos.) ¿Para qué preguntas, entonces? Ayúdame con la corbata, haz el favor…
ROJO: (Sonríe) Si claro. (Le coloca la corbata y le comienza a hacer el nudo.)
GRIS: (Mirándole a los ojos.) Pareces más tranquilo ahora.
ROJO: (Serio.) Lo estaría aún más si hubieses fregado los platos…
GRIS: (Con voz cansada.) ¿Ya estamos otra vez?
ROJO: No me hagas caso, últimamente no (Pausa. Con ternura.) ¿Me quieres?
GRIS: (Mirando el reloj de ROJO.) ¡Joder, es tardísimo!
(GRIS sale a toda prisa por la izquierda dando un portazo al salir. ROJO, con la cabeza baja, se dirige a la cocina y comienza a fregar los platos tras un largo suspiro. Oscuro lento.)

31 marzo 2008

Miserias

¿Puede darse miseria más... más grande que la mía? Sin duda. El pecho oprimido. La voz atrapada y el corazón por fuera. Desde aquí veo flores en el mar. Una madre que arropa las olas con las manos arrugadas por el paso del tiempo. Las barcas huyen asustadas. Aturdido y descompuesto me hundo, con el alma por descifrar.

22 febrero 2008

Gatos y Palomas

Ayer desperté con Gatos y Palomas. Con restos de sueños en los ojos y la televisión apagada -como siempre- Desayuno en casa: unas tostadas de pan Bimbo con mantequilla y leche con Colacao, aquí se puede hacer publicidad, claro. Una ducha rápida y caliente, también en casa -todavía no tengo suficiente confianza con los vecinos- Salí a la calle con mi música a cuestas, la bufanda al cuello y las manos en los bolsillos para evitar al incesante frío. Esquibando todo frente a mi paso: abuelas con barras de pan caliente en sus bolsas, adolescentes fumando a la puerta de la academia, repartidores de comestibles -leche, bollería fresca, refrescos con y sin...- madres con sus hijos a la entrada de la escuela, hojas cayendo, cometas, autobuses y hasta un tren de alta velocidad -un tal AVE- que parece ser ya llegó a la ciudad, qué pesadez!
Esta vez, me llené de luz en el primer paseo del día. Alimentándome con el olor de las cafeterías, con el calor de un astro en el despejado cielo. Adoquines mojados y algo de frío en el ambiente. Caminé sin rumbo fijo, siguiendo a mis pasos sin dudarlo. Deteniéndome en los quioscos -como siempre- para ver las portadas de la vida, los dvd's de cine clásico en oferta... Por un momento imaginé ser Gene Kelly pero como no llovía lo olvidé al poco tiempo. Arropado en un anhelo, en un suspiro. Despertar al despertar, de nuevo en el ayer. Sumido en el tiempo, entre las flores, con Gatos y Palomas.

21 febrero 2008

Escena primera

És de matinada, ben fosc. El rellotge tocant les dues. Una lleugera llum d’espelma s’encén a l’estudi de la Carla. La resta de l’escena queda a les fosques o en penombra. Ha estat la Carla qui ha encès l’espelma. És una noia jove, d’uns 18 anys, de pell clara i més aviat menuda, fràgil. Porta roba còmode, d’estar per casa, potser un pijama, camisó o batí. Està asseguda a terra, escrivint molt concentrada i alhora pensativa, com nostàlgica.

(Silenci llarg.)

CARLA: (Aixecant el cap lentament, com rellegint per ella mateixa el que acaba d’escriure, en veu baixa, tendra i, alhora, trista.)

Catorze de novembre de 2007. (Pausa.) Si, ho sé. En sóc conscient. Masses dies sense dir res, sense aparèixer, sense ser jo mateixa. Però, ¿oi que no t’enfades?. Et prometo que no tornarà a passar. (Pausa.) (Sospirant.) Ja han passat quasi bé tres mesos des que va desaparèixer la mare i la trobo molt a faltar... Cap trucada, cap carta. (Pausa.) Cap senyal de vida... res de res. Sense ella, res és el que era abans. I és aquesta la causa de tots els meus mals, de la tristor que m’envaeix, d’aquesta foscor interna que m’ofega el pensament i m’afebleix el cos. Em sento sola i sense forces. No tinc ganes de res. El desànim m’estima, la felicitat em rebutja. (Pausa.) Últimament, el pare no hi és gaire per casa i trobo que, de vegades, està massa seriós. Gairebé no em parla, ja no riu com abans, em preocupa. (Pausa.) (Canviant d’expressió, ara més animada.) Encara sort del Dr. Roses, bé, en Josep Maria. No li agrada gens que li digui doctor (Riu tímidament.) M’ajuda molt. És encantador, molt de la broma... (deixa anar un altre somriure, aquest cop, sonor.)

20 febrero 2008

Escena pròleg

Època actual. L’escenari es divideix en dues parts. A l’esquerra, la sala d’estar o menjador, zona que ocupa la major part de l’escena. Al mateix cantó, i cap al fons, una sortida que va a parar a la porta d’entrada del carrer, i una altra, més a prosceni, que porta a altres habitacions de la casa. A la paret del menjador, al fons, un rellotge antic de paret o de cucut. En general, el mobiliari és modern i escàs, no fa gaire que s’hi viu en el pis, encara hi ha caixes pel mig, i d'altres elements que confirmen una recent mudança. Sofà petit amb tauleta o taula tipus menjador amb cadires, potser també una butaca o balancí, combinats amb un penjador de roba de peu i altres elements decoratius, com poden ser quadres, prestatgeries, catifes, plantes, cendrers i llums de peu. A la dreta d’escena i més cap a prosceni, hi trobem un espai més reduit: el petit estudi de la Carla. Composat per: un petit sofà, una tauleta amb cadira per escriure o treballar, una llum de peu i algun que altre element. Una altre opció en la decoració, de tot l’escenari, seria minimalista i abstracte, podria estar formada per peces de fusta amb rodes, de diferents mides, sempre molt lineals, quadrades, rectangulars... i acompanyades també pels mateixos elements decoratius d’abans: quadres, llums de peu, coixins, cendrer de peu, etc... Les esmentades peces podrien anar canviant de lloc i moure’s entre escena i escena, determinant la ubicació dels personatges o estances de la casa, on transcorre, en cada cas, l’acció. També trobem, a la part dreta de l’escenari, dues sortides més, aquestes donen a la cuina, al lavabo i al dormitori de la Carla. A prosceni, tant a la part esquerra com a la dreta hi hauran unes suposades finestres que donen al carrer.

19 febrero 2008

Soy

"Soy el curso de arena que se desliza entre el canto y la duna la lluvia de verano llueve sobre mi vida sobre mi vida que huye y me persigue y terminará el día de su comienzo querido instante te veo en la cortina de bruma que se aleja donde no pisaré esos largos umbrales movedizos y viviré el tiempo de una puerta que se abre y se cierra" (Samuel Beckett.)

Caminante


El que camina se enturbia. Se deshace poco a poco, muy lentamente, en compañía de sus propios pasos, junto a su deteriorado rastro, en la lejanía, más allá del horizonte, quebrantando su propia ley oxidada por el paso del tiempo que no calla y organiza, con ceguedad, los capítulos de su existencia más engañosa. No hay escapatoria, la huida quedó atrás, el tic tac continua, no hay alternativa, no hay detención sin castigo. El que camina se nubla como el cegado sol al caer la tarde, agachado frente a su sombra, reciclando sus palabras, sordo como el derribado muro del pasado, viejo y deteriorado, mudo como el feto, como en una cueva, sin luz, sin ruidos, sin vida y sin alma...

12 febrero 2008

El tiempo pasa y se va

Pronto dejará de hacer frío, pronto es menos tarde, pensó para sus adentros. Aquello tampoco le consolaba. Permanecía encerrado en su apartamento, como enclaustrado en el tiempo. Por más que quisiera, por más que lo intentase, no era capaz de escapar. Pasaron las horas, los días, los meses y allí seguía. Entre las cuatro paredes del destino. Aquella mañana el sol se encendía y se apagaba continuamente, como el flexo de su mesilla de noche. Se puso unos lentes oscuros para protegerse la vista y continuó pensando al ritmo de una melodía de piano. Pensó en todo aquello que le atormentaba: el paso del tiempo, el infinito, el destino, los sueños, la vida, el amor, el dolor, la pena... pensó en las horas, los días, los meses... pensó en la locura... y allí permanecía, clavado como una veleta en el tejado de sus pensamientos. Por la tarde, habiendo comido ya, alargó bien el brazo izquierdo -el derecho se le había dormido después del café- para abrir una ventana y creerse más libre. Observó el horizonte después de desprenderse de las lentes, recorriéndolo de este a oeste mientras una dulce brisa rozaba su rostro y su cuerpo desnudo peinándole el vello con grata delicadeza. Se le erizaba la piel. Esbozó una falsa sonrisa a la vez que cerraba la ventana con su brazo derecho ya despierto. Pronto dejará el sol de alumbrar, pronto es menos tarde, pensó para sus adentros. Llegada la noche, comenzó a sentir frío y decidió -sin pensar- que era el momento de vestirse. Caminó por el pasillo hasta el dormitorio, abrió el ropero: unos pantalones de pana, una camisa y un jersey le hicieron recordar a su abuelo. Se vistió con ellos en un suspiro enamorado. Se sentó en su silla favorita, de nuevo frente a la ventana. Observando el horizonte una vez más, a través de la oscuridad, entre las primeras estrellas dormidas. Encendió el flexo de la mesilla para recordar al sol y creerse un poco más libre. Pero tampoco se consoló esta vez. Allí seguía, entre las cuatro paredes del destino. Solo. Pensó en las horas, los días, los meses... pensó en su locura... y allí permaneció hasta caer dormido profundamente. Pronto se hará de día, pronto es menos tarde, pensó en sus sueños...

Uno

"Uno, sentado una noche a su mesa con la cabeza en las manos se vio levantarse y partir. Una noche o un día. Pues aunque apagada su luz no se quedaba a oscuras. Le venía entonces de la única alta ventana una apariencia de luz. Debajo de ella todavía el banco en el cual se subía a ver el cielo hasta ya no poder desearlo. Si no se asomaba para ver cómo era abajo era quizá porque la ventana no estaba hecha para abrirse o porque no podía o no quería abrirla. Quizá sabía perfectamente cómo era abajo y ya no deseaba verlo. Tan bien que permanecía simple y llanamente allí encima de la lejana tierra viendo a través del vidrio nublado el cielo sin nubes. Tenue luz invariable sin par en su memoria de días y noches de antaño en los que la noche venía puntualmente a relevar al día y el día a la noche" (Fragmento: "Sobresaltos", Samuel Beckett.)
"Qué haría yo sin este mundo sin rostro sin preguntas donde ser no dura sino un instante donde cada instante gira en el vacío en el olvido de haber sido sin esta onda en donde al final cuerpo y sombra se confunden qué haría yo sin este silencio abismo de rumores jadeando furioso hacia la salvación hacia el amor sin este cielo que se eleva sobre el polvo de su lastre qué haría yo haría como ayer como hoy mirando por mi rendija si no estoy solo para errar y alejarme de toda vida en un espacio falso sin voz entre las voces encerradas conmigo." (Samuel Beckett.)

10 febrero 2008

El dolor

Como un golpe de viento
que deshace la sombra
caigo en lo negro,
en el abismo del dolor.

Golpeando mi rostro
contra mi alma mordida,
fuertemente, hasta morir
ahogado en mis lágrimas.

La edad del hierro

"Por un curioso instinto atávico las multitudes experimentan todavía una inexplicable necesidad de esconderse en el interior de cosas cerradas y de aspecto agresivo, tal como lo hacía el hombre primitivo en las cavernas. El vestigio más fácil de estudiar de esta tendencia es la afluencia de viajeros a los vagones de ferrocarril. Desgraciadamente, esos extraños impulsivos son a menudo víctimas de su retorno a la barbarie -la edad del hierro no significa un gran progreso sobre la de la piedra-, y en el choque de trenes de esta quincena se extinguió un gran número de especímenes de esta clase de trogloditas. La civilización ambiente está demasiado desarrollada para permitir que se desarrollen en adelante muchos de esos locos o desesperados. ¿Pues no es acaso cosa de locos o de desesperados dejarse encerrar buenamente en jaulas rodantes, a merced de alguien que no tiene otra idea que la de arrastrarlos no se sabe adónde, a toda velocidad, sobre vías complicadas de ex profeso, de manera que se entrecruzan en la mayor cantidad posible de puntos?" (Alfred Jarry.)

Un poema



"Un Poema es una Ciudad llena de calles y cloacas, llena de santos, héroes, pordioseros, locos, llena de banalidad y embriaguez, llena de lluvia y truenos y periodos de ahogo, un poema es una ciudad en guerra, un poema es una ciudad preguntando por qué a un reloj, un poema es una ciudad ardiendo, un poema es una ciudad bajo las armas y el subsuelo más oscuro, sus barberías llenas de borrachos cínicos, un poema es una ciudad donde Dios cabalga desnudo por las calles como Lady Godiva, donde los perros ladran en la noche y persiguen la bandera; un poema es una ciudad de poetas, muchos de ellos muy similares y envidiosos y amargados... un poema es esta ciudad ahora, a 50 millas de ninguna parte a las 9:09 de la mañana, el sabor a licor y cigarrillos, sin policía, sin amantes, caminando en las calles, este poema, esta ciudad, cerrando sus puertas, fortificada, casi vacía, enlutada sin lágrimas, envejecida sin pena, las montañas rocosas, el océano como una llama de lavanda, una luna carente de grandeza, una leve música de ventanas rotas... un poema es una ciudad, un poema es una nación, un poema es el mundo... y ahora pongo esto bajo el cristal para el loco escrutinio del editor y la noche está en cualquier lado y lánguidas damas grises se alinean el perro sigue al perrro al estuario las trompetas anuncian los patíbulos mientras los hombrecillos deliran sobre cosas que no pueden hacer" (Charles Bukowski.)

08 febrero 2008

Suma de detalles

"Salido de la soledad, comienza de nuevo como si fuera la última vez que respirara y por eso, es ahora que respira por primera vez más allá de la comprensión de lo singular. El está vivo, y por eso no es más que lo que se ahoga en el agujero insondable de su ojo, y aquello que ve es todo lo que él no es: una ciudad del indescifrado suceso, y por lo tanto, un lenguaje de piedras, ya que sabe que a lo largo de la vida una piedra dará lugar a otra piedra para construir una pared y sabe que todas esas piedras edificarán la abrumadora suma de detalles" (Paul Auster.)

Un muchacho de barrio...

"Bill es un muchacho de barrio; de barrio bajo. Tiene un sentido del humor de barrio. Por eso no suelo llevarle conmigo. Porque tiene una mentalidad de barrio bajo. No es que yo tenga nada contra ello; nada en absoluto. Pero una mentalidad barriobajera está bien en un barrio bajo. Fuera de él hay el peligro de que corrompa las cosas. Hay algo en él... ¿cómo diría? ligeramente podrido. ¿No encuentra? Es como una babosa. No pasa nada con una babosa en su sitio. Pero éste no se queda en su sitio y sube por las paredes de las casas dejando una estela de baba, ¿verdad, Bill?. Y confirma estúpidas historias sórdidas simplemente por divertirse y los demás tienen que correr y dar vueltas para llegar a la raíz de las cosas, airearlas y quitarles el veneno mientras que él no sabe más que chuparse la sangre de la mano y descomponerse como la babosa podrida que es... ¿Otro whisky, Horne...?"(Fragmento de "La Colección", Harold Pinter.)

En sueños

A veces, me gustaría robarle segundos al tiempo y con ellos dibujar los momentos en los que me siento bien, para jugar con ellos hasta morir de alegría.

En ocasiones, cuando camino por la calle, me veo a mi mismo desde bien arriba, desde el cielo, desde algún lugar en el que nadie más que yo puede alcanzar. Es en ese momento cuando siento que realmente soy yo quien creo que soy.

A veces, sueño despierto. En ocasiones lo hago dormido.

A veces, me gustaría gritar tan fuerte que fuese capaz de detener el ritmo de la vida, detener todo aquello que se mueve con o sin motivo para poder conocer las cosas más por dentro, más por fuera.

En ocasiones, cuando pienso demasiado, creo que estoy enloqueciendo, que hay algo en mi que no funciona como deviera. Es en ese momento cuando noto que el rumbo se tuerce y no me reconozco. Ni del derecho ni del revés.

A veces, sueño despierto. En ocasiones lo hago dormido.

La distracción



"Vivir e inventar. Lo intenté. Debí intentarlo. Inventar. No es la palabra. Vivir, tampoco. No importa. Lo intenté. Mientras, la gran fiera de la seriedad se paseaba en mi interior, rabiando, rugiendo, desgarrándome. Lo hice. Completamente solo, bien escondido, me echaba faroles, a solas, durante horas, inmóvil, a veces de pie, como si me hubieran embrujado, gimiendo. Eso es, gimiendo. No supe jugar. Daba vueltas, palmoteaba, corría, gritaba, me veía perder, me veía ganar, alegre, dolorido. De repente me abalanzaba sobre los instrumentos del juego, si los tenía, para destruirlos, o sobre un niño, para cambiar su felicidad por aullidos, o huía, corría a esconderme rápidamente. Me perseguían los mayores, los justos; me cazaban, me golpeaban, me hacían entrar de nuevo en el círculo, en la partida, en la alegría. Entonces yo era esclavo de la seriedad. Ha sido mi peor enfermedad. Otros nacen sifilíticos, yo nací grave. Y gravemente intenté no serlo, vivir, inventar, yo me entiendo. Pero cada vez que lo intentaba de nuevo perdía la cabeza, creía precipitarme hacia mi salvación cuando me precipitaba en mis tinieblas, me postraba de rodillas ante quien no puede vivir ni soportar este espectáculo en los demás. Vivir. Digo vivir y ni siquiera conozco su significado. Lo intenté sin saber qué intentaba. A pesar de todo, quizá haya vivido sin saberlo. Me pregunto por qué hablo de estas cosas. ¡Ah, sí!, para distraerme" (Samuel Beckett.)

Ser o no ser

En efecto. El ser humano es impaciente pero también inconformista y testarudo. Es aquel que tropieza más de dos veces con la misma piedra y, en ocasiones, lo hace hasta con su misma sombra. Aquel que se alimenta de la esperanza luchando contra el destino y la incertidumbre. Esclavo de la tierra y del tiempo, el ser que no es ser, se detiene ante sus pasos observando como estos le adelantan apresurados. Es aquel que se afixia ante una realidad artificial, paseando a ciegas sobre una cuerda a ras de suelo y manteniendo el equilibrio con sus propios suspiros, ahogados por la obsesión de un camino verdadero. El ser que no es ser, es aquel que se percata de lo que poseía cuando lo ha perdido todo. Ese que se despista así mismo con sus pensamientos y llena de sueños su alma para luego rodearlos de bruma. El mismo que llora, grita, maldice y se apena pero ante todo, el ser que no es ser, es capaz de amar, también de emocionarse.

2 años después

Mi cabeza permanece sobre mi cuello, mis hombros, mi pecho, mi corazón (que ahora late un tanto diferente) y el resto de mi organismo, mi cuerpo vaya (con su riego sanguíneo, sus plantas, sus huevos, sus huesos, sus muslos, su pelo y sus largas uñas en los días de abandono). ¿Me habré transformado en un pollo?, me pregunto en más de una ocasión. No, no es posible, aspiro a mucho más que eso. Por lo menos a gallina, por lo de los huevos claro. Eso es lo que hay que tener para conservar la cabeza de manera ordenada, ahí, en lo más alto de nuestra sombra, un buen par de huevos (a ser posible morenos). Todo un reto en los tiempos que corren. Pensamientos amontonados se pelean a codazos con mis codos allí en la cúspide, en la cima de mis sueños rotos y envejecidos. Pero ahí está, por suerte, mi cabeza testaruda, alimentándose del tiempo con gran ingenio.